Rumbo a Lima 2021: lanzamiento del Grupo Internacional de Investigación “comercio internacional y trabajo”

En septiembre de 2021, cuando confiamos que la situación que aún estamos viviendo sea ya parte de nuestros recuerdos, se celebrará en Lima el XXIII Congreso Mundial de la Sociedad Internacional de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, en feliz coincidencia con la conmemoración del bicentenario de la existencia del Perú como nación independiente.

Siguiendo un método de trabajo iniciado con ocasión de su congreso anterior, celebrado en Turín en 2018, la dicha sociedad decidió el pasado año configurar siete grupos de investigación internacional, a los que se encargó la realización de las labores preparatorias de las ponencias a ser presentadas en Lima, con el fin de que estas se elaboren a partir de un proceso de reflexión colectiva en el que participen juristas de todo el mundo interesados en ofrecer su contribución respecto de cada uno de los temas a tratar.

Entre estos grupos se encontró uno sobre “comercio internacional y trabajo”,  cuya coordinación me fue encomendada en representación de la asociaciones peruana y española de Derecho del Trabajo, y al que fueron invitados a participar los miembros de las distintas asociaciones nacionales a través de una convocatoria realizada por la Sociedad Internacional el pasado mes de mayo, a la que se acompañó un Documento Base en el que se desarrollaban las líneas maestras del enfoque del tema, que en esta ocasión giraría en torno a los mecanismos de garantía del trabajo decente en las cadenas mundiales de producción de las empresas multinacionales, y se formulaba un cuestionario  al que se intentaría responder a través del trabajo del grupo.

Luego de un laborioso proceso estoy en condiciones de compartir con los amigos de esta bitácora el feliz resultado de esta convocatoria, que ha sido la conformación de un nutrido grupo internacional de investigación, compuesto por 67 especialistas de 14 nacionalidades distintas, organizados en nueve subgrupos de trabajo.  A todos ellos mi infinita gratitud por haber acogido esta propuesta y acompañarme en esta aventura intelectual, ilusionante e inédita para mí.

El grupo ha iniciado sus labores esta semana, estando previsto que, luego de una fase de intercambio de información, sus integrantes procedan a elaborar sus respuestas al cuestionario planteado, las cuales serán objeto de discusión y debate en un seminario internacional que se celebrará desde la Universidad de Salamanca a partir de un documento de síntesis que será elaborado por el coordinador.

El resultado será una ponencia general enriquecida por las contribuciones de juristas de muy diversas latitudes y un amplio número de comunicaciones o ponencias voluntarias sobre el tema, que serán presentadas en septiembre de 2021 en el Congreso de Lima.

A continuación se reproducen para los esforzados seguidores de esta página personal la composición del grupo internacional y el cuestionario que guiará su trabajo.

En el siguiente enlace encontrarán, además, el Documento Base en sus versiones en castellano e inglés:

DOCUMENTO BASE-Grupo comercio internacional y trabajo-WSANGUINETI

BASE DOCUMENT-Group global trade and work-WSANGUINETI

COMPOSICIÓN DEL GRUPO INTERNACIONAL DE INVESTIGACIÓN

“COMERCIO INTERNACIONAL Y TRABAJO”

1)  ARGENTINA

– Gullermo Gianibelli, (Universidad de Buenos Aires) COORDINADOR

– Hebe García Borrás (Juez de Trabajo)

– Gastón López Argonz (Universidad de Buenos Aires)

2) BRASIL

– Tulio Oliveira Massoni (Universidade Federal de São Paulo) COORDINADOR

– Francesca Columbu (Universidade Presbiteriana Mackenzie-CCT Campinas)

– Daniele Gabrich Gueiros (Universidade Federal do Rio di Janeiro)

– Leonardo Gomes Mello e Silva (Universidade de São Paulo)

– Sayonara Grilo (Universidade Federal do Rio di Janeiro)

– José Eymard Loguercio (Centro Universitario IESB)

3) ESPAÑA

– Luis Gordo (Universidad Autónoma de Madrid) COORDINADOR

– Antonio Ojeda Avilés (Universidad de Sevilla)

– Eva María Blazquez Agudo (Universidad Carlos III de Madrid)

– Fernando Boró Herrera (Universidad Rey Juan Carlos)

– Dulce Cairós Barreto (Universidad de La Laguna)

– Sergio Canalda Criado (Universidad Pompeu Fabra)

– Juan Escribano Gutiérrez (Universidad de Almería)

– Carlos de Fuentes García-Romero de Tejada (Universidad Complutense de Madrid)

– Antonio García-Muñoz Alhambra (Unversidad de Castilla-La Mancha)

– David Lantarón Barquín (Universidad de Cantabria)

– Nerea Magallón Elosegui (Universidad del País Vasco)

– Pablo Puente Martínez (Universidad de Salamanca)

– María Dolores Valdueza Blanco (Universidad Carlos III de Madrid)

– Anna Zerbi (Abogada)

4) FRANCIA

– Isabelle Daugareilh (Université de Bordeaux) COORDINADORA

– Luca d’Ambrosio (Université París I)

– Tatiana Sachs (Université Paris Nanterre)

5) ITALIA

– Enrico Gragnoli (Università di Parma) COORDINADOR

– Susanna Palladini (Università di Parma)

– Maria Giovanna Greco (Università di Parma)

– Stefano Corso (Università di Parma)

– Ilaria Bresciani (Università di Macerata)

– Guido Canavesi (Università di Macerata)

– Filippo Olivelli (Università di Macerata)

– Alessandro Boscati (Università di Milano)

– Caterina Timellini (Università di Milano)

– Alessandra Sartori (Università di Milano)

– Matteo Corti (Università Cattolica di Milano)

– Antonio Di Stasi (Università Politecnica delle Marche)

– Laura Torsello (Università Politecnica delle Marche)

– Alessandro Giuliani (Università Politecnica delle Marche)

– Antonello Olivieri (Università di Foggia)

– Loredana Ferluga (Università di Messina)

– Vania Brino (Università di Venezia)

– Valentina Cagnin (Università di Venezia)

– Marco Ferraresi (Università di Pavia)

– Michele Murgo (Università di Pavia)

– Maria Dolores Ferrara (Università di Trieste)

6) PAÍSES DE EUROPA DEL ESTE

– Charles Szymanski (Vytautas Magnus University – Lituania) COORDINADOR

– Viktor Gotovac (University of Zagreb – Croacia)

– Martin Bulla (Trnava University – Eslovaquia)

– Andrea Olsovska (Trnava University – Eslovaquia)

– Jakub Stelina (University of Gdansk – Polonia)

– Marta Zbucka-Gargas (University of Gdansk – Polonia)

– Monica Gheorghe (Lucian Blaga University – Rumanía)

7) PERÚ

– María Katia García Landaburu (Pontificia Universidad Católica del Perú) COORDINADORA

– Miguel Canessa (Consultor OIT)

– Carlos López Hurtado (Comisión Internacional de Juristas)

8) URUGUAY

– Amalia de la Riva (Universidad de la República) COORDINADORA

– Marcelo Dufey (Universidad de la República)

– Daniela García (Universidad de la República)

– Marcelo González (Universidad de la República)

– María José Vallejo (Universidad de la República)

9) OTROS PARTICIPANTES

– Nicolás Bueno (University of Zurich)

– María Teresa Carinci (Università di Milano)

– Luisa Corazza (Universitá del Molise)

– Jean-Michel Servais (OIT)

GRUPO DE INVESTIGACIÓN

“COMERCIO INTERNACIONAL Y TRABAJO”

– CUESTIONARIO-

1) NORMAS E INSTRUMENTOS INTERNACIONALES

1.1. ¿Considera que la noción de debida diligencia promovida por diversos instrumentos internacionales constituye una herramienta apta para promover la puesta en práctica procesos eficaces de garantía de los derechos laborales a escala transnacional por las empresas multinacionales?

1.2. ¿Qué papel asigna dentro de la gobernanza global del mundo del trabajo al proceso de elaboración de un instrumento internacional sobre las obligaciones y responsabilidades de las empresas en materia de derechos humanos? ¿Qué contenidos debería incluir para cumplir un rol eficaz en este campo? ¿Cree viable su aprobación?

1.3. ¿Cuál es el espacio de los instrumentos internacionales antes referidos en la construcción de una disciplina transnacional de las relaciones de trabajo? ¿Cuál será su impacto sobre el sistema tradicional de fuentes del Derecho del Trabajo?

2) TRATADOS DE LIBRE COMERCIO

2.1. ¿Considera que la inclusión de cláusulas laborales en los TLC constituye un mecanismo útil para la promoción del trabajo decente en las cadenas mundiales de producción?

2.2. ¿Qué efectos han tenido las cláusulas laborales incluidas en los TLC suscritos por su país? ¿Han contribuido a mejorar la protección de los trabajadores?

2.3. ¿Qué cambios considera que deberían hacerse en el diseño actual de las cláusulas laborales y sus procedimientos de control para potenciar su eficacia?

2.4. ¿Es partidario de incluir en los TLC cláusulas que impongan a los países signatarios el deber de exigir a las empresas una actuación diligente en materia de derechos laborales?

2.5. ¿Cree conveniente que se incluyan en los TLC disposiciones sobre salarios?

 3) ACCIÓN NORMATIVA DE LA OIT

3.1. ¿Cuál debe ser en su opinión la orientación de la acción de la OIT en la presente etapa? ¿Entiende que debe limitarse a cumplir un rol de difusión de conocimientos, formación y promoción o convendría que desarrolle también una actividad normativa?

3.2. ¿Cree necesaria la aprobación de un convenio internacional dirigido a regular el trabajo en decente en las cadenas mundiales de producción o son suficientes los convenios existentes? ¿Qué contenido debería tener ese convenio, de considerarlo necesario?

3.3. ¿Qué relación existe entre las declaraciones y convenios de la OIT y los instrumentos internacionales que buscan promover la debida diligencia en el desarrollo de las actividades empresariales?

3.4. ¿Y entre esa declaraciones y convenios y los instrumentos privados de gestión laboral transnacional creados por las empresas multinacionales?

4) INSTRUMENTOS Y POLÍTICAS DE LA UNIÓN EUROPEA

4.1. ¿Qué eficacia ha tenido en su país la Directiva sobre información no financiera? ¿Cree que basta con este instrumento para promover una actuación diligente por parte de las grandes empresas europeas?

4.2. ¿Considera necesaria la aprobación de una directiva comunitaria que regule la debida diligencia empresarial en materia de derechos humanos? ¿Con qué contenidos?

4.3. ¿Qué otras medidas o iniciativas podría adoptar la Unión Europea con ese fin

5) NORMAS ESTATALES

5.1. ¿Considera que los Estados sede de las casas matrices de las empresas multinacionales deberían adoptar medidas legislativas dirigidas a promover o imponer la adopción por parte de estas de medidas de control de sus cadenas mundiales de producción?

5.2. ¿Cuál debería ser el contenido de esas normas? ¿Deberían ser normas promocionales, creadoras de obligaciones de información o de imposición de un deber vigilancia sobre dichas cadenas? ¿Qué ventajas posee en su opinión cada uno de estos sistemas?

5.3. ¿Existen en su país normas o iniciativas en marcha que persigan alguno de esos objetivos?

5.4. ¿Cree viable jurídicamente la regulación por el Derecho de los países sede de supuestos de responsabilidad de las casas matrices por falta de diligencia en el control de las actividades de las empresas colaboradoras? ¿Cuál podría ser su contenido?

5.5. ¿Qué papel deberían cumplir las normas de los países de destino de las actividades de las empresas multinacionales? ¿Qué relación deberían mantener con las normas de los países sede y las iniciativas puestas en marcha por las empresas multinacionales?

6. INSTRUMENTOS DE GESTIÓN LABORAL TRANSNACIONAL DE LAS EMPRESAS MULTINACIONALES

6.1. ¿Cuáles son en su opinión las principales fortalezas y debilidades de estos instrumentos? ¿Qué medidas podrían adoptarse para superar estas últimas?

6.2. ¿Conoce ejemplos de buenas prácticas en materia de control de las cadenas mundiales de producción? ¿Cuáles son sus características más relevantes?

6.3. ¿Qué espacio debe asignarse a los trabajadores y sus representantes a nivel internacional, nacional y local en el diseño y la aplicación de estas iniciativas?

6.4. ¿Qué mecanismos considera que pueden contribuir de manera más eficaz a la mejora del control sobre el terreno de la aplicación de estos instrumentos?

6.5. ¿Cree posible y aconsejable la inclusión en estos instrumentos de cláusulas que regulen las prácticas de compra de las empresas?

6.6. ¿Considera viable la puesta en marcha de iniciativas privadas de carácter multilateral dirigidas a promover el trabajo decente en sectores y países determinados? ¿Qué condiciones deberían cumplir estas? ¿Debería la OIT desempeñar un papel relevante en su promoción?

6.7. ¿Cuál es en su opinión la relación entre estos instrumentos y las normas internacionales del trabajo? ¿Son estos capaces de realizar una contribución relevante a su aplicación?

6.8. ¿Qué vínculo existe entre estos instrumentos y la legislación interna de los países de destino de las actividades de las empresas multinacionales? ¿Cree que contribuyen a su eficacia?

7) IMPACTO DE LA CRISIS SANITARIA GLOBAL

7.1. ¿Cree que la crisis sanitaria pone en cuestión los presupuestos con los que ha venido afrontando la tutela de los derechos asociados al trabajo en el espacio económico global?

7.2. ¿Entiende que la dicha crisis ralentizará el ritmo de avance del trabajo decente en las cadenas mundiales de producción o considera que servirá más bien para avanzar hacia un modelo de negocio que tenga más en cuenta las necesidades de los contratistas y trabajadores?

7.3. ¿Qué medidas deberían adoptarse para lograr un diseño más sostenible de estas cadenas desde el punto de vista económico y social? ¿Cree conveniente la adopción de acuerdos que regulen las prácticas de compra de las multinacionales?

7.4. ¿Qué papel pueden cumplir los Estados sede de las grandes empresas en esta transformación?

LABOREM 22 y el retorno de la reflexión científica sobre el Derecho del Trabajo en el Perú

El pasado miércoles 24 de junio se presentó el número 22 de Laborem, la revista de la Sociedad Peruana de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social (SPDTSS), en un acto en el que tuve la ocasión de participar.

La aparición de este nuevo número de Laborem, de la mano de un nuevo Director y un nuevo Consejo Editorial, a los que felicito,  en riguroso cumplimiento de su programación semestral, tiene en mi opinión un valor simbólico muy especial, tanto para la SPDTSS como para el Derecho del Trabajo en el Perú.

Esto es así en la medida en que expresa la decisión de dicha Sociedad de recuperar su vocación de actuar como una auténtica sociedad académica, y por tanto no solo como una agrupación de profesionales más o menos destacados, que es la que inspiró a sus fundadores, que por esta razón crearon Laborem, como un instrumento para canalizar la reflexión científica en profundidad sobre el Derecho del Trabajo en el Perú. Una labor que es distinta de la vinculada a la producción de la literatura jurídica sobre los aspectos prácticos relacionados con la aplicación de las normas. Y para la cual no existía en el Perú ningún canal distinto del de esta revista.

Este es un espacio de reflexión científica  sin el cual no hay doctrina laboralista, ni construcción del Derecho del Trabajo. Solo legislación laboral y exégesis de esta.

De allí que la decisión de interrumpir la publicación de Laborem, que se prolongaría a lo largo de casi cuatro años, supusiese el cierre del único espacio para ese tipo tan singular y a la vez necesario de análisis sobre nuestra disciplina que existía en el Perú, cuya promoción correspondía precisamente a la SPDTSS. Y con ello la puesta en suspenso de un aspecto esencial de su función.

Esto era para mí más grave, y así lo hice saber en más de una ocasión, por cuanto se producía en un momento en el que la reflexión sobre el Derecho del Trabajo y su papel reequilibrador y redistribuidor era más necesaria que nunca en el Perú, luego de casi dos décadas de fuerte e ininterrumpido crecimiento económico.

Dejo de haber, pues, un espacio para la reflexión académica en profundidad sobre el Derecho del Trabajo en el Perú, con los efectos consiguientes.

No es de extrañar que, en un contexto como este, asistamos incluso a intentos interesados de retorsión del lenguaje jurídico, carentes por completo de rigor. Como sucede cuando, como parece estar de moda, se sustituye el término trabajador por el de “colaborador” o el de despido por el de “desvinculación“. Conviene recordar aquí que tanto el de trabajador como el de despido con son conceptos con base constitucional, a los que viene asociada la titularidad de derechos fundamentales. Negarlos supone negar estos derechos. Y, con ello, la dignidad que como persona corresponde a los trabajadores.

La recuperación de Laborem supone, así pues, la recuperación de un espacio para el debate científico que nunca debió desaparecer.

Pero, a la vez, supone para la SPDTSS un gran desafío, que no es otro que el de conseguir que esa recuperación del lugar de lo académico sea real y efectiva. Lo cual redundará, a su vez, en un fortalecimiento de su papel como sociedad académica.

Es más, creo esa recuperación es hoy en el Perú más necesaria que nunca.

Si algo nos ha revelado la crisis sanitaria que padecemos es la fragilidad de nuestro tejido institucional. Y, con ello, la necesidad de un Derecho del Trabajo que ofrezca una debida tutela a las personas que trabajan y sea la puerta de entrada de estas a los mecanismos de protección social, sin los cuales las medidas de distanciamiento social no funcionan.

Esta es una reflexión sobre el papel del Derecho del Trabajo en la construcción de una sociedad moderna, inclusiva y segura en el Perú que la SPDTSS debería liderar. Y que debería tener en Laborem su espacio fundamental.

Hago votos por que así sea. Por que Laborem recupere su espacio como órgano de expresión de la reflexión doctrinal en el Perú y por que a través de ella la SPDTSS de más pasos hacia el reforzamiento de su rol como sociedad académica. Una tarea para la cual, además, me parece que esta sociedad debe hacer el mayor esfuerzo posible por agrupar a todos los sectores del laboralismo peruano que han contribuido o pueden contribuir a la construcción científica de nuestra querida disciplina.

Termino, pues, expresando mi esperanza de que Laborem se convierta en ese revulsivo que sirva para reforzar el papel de la SPDTSS y hacer de ella, ahora más que nunca, la casa de todos los laboralistas del Perú.

El número 22 de Laborem puede ser descargado desde el siguiente enlace:

LABOREM 22- 2020 texto completo

 

¿Estamos realmente ante la hora del teletrabajo?

¿Ha llegado por fin la hora del teletrabajo, luego de más de dos décadas de espera? ¿Bajo qué condiciones? ¿Las mismas con las que estamos teletrabajando de manera forzada en la actualidad u otras nuevas?

La columna de Opinión que he publicado en el número 66 de Trabajo y Derecho, correspondiente al mes de junio de 2020, titulada “¿La hora del teletrabajo?”, busca ofrecer respuestas para estas y otras preguntas, que han cobrado una inusitada actualidad a partir de la crisis sanitaria que hemos vivido y aún aqueja a muchos países, aunque en diversa medida, incluida  España.

El texto recoge y desarrolla muchos de los argumentos avanzados en presentaciones virtuales y debates realizados a lo largo de estos últimos tres meses sobre los problemas planteados por la imposición del uso masivo y sin garantías de esta forma de trabajar forzado por la situación atravesada a partir de mediados de marzo, a la vez que esboza propuestas para hacerles frente, con el fin de que el teletrabajo pueda ser en el futuro, de forma real y efectiva, una forma más ágil, flexible, limpia y humana de trabajar. Y no todo lo contrario, como ocurre con más frecuencia de lo deseable en la actualidad.

De la necesidad de llevar a cabo una intervención normativa dirigida a garantizarlo da cuenta el proceso de consulta pública previa abierto recientemente por el Ministerio de Trabajo y Economía Social para la elaboración de un proyecto normativo que regule la condiciones de prestación del trabajo por cuenta ajena a distancia, a cuyo documento base se remite al final de esta nota.

Es pues para mí  motivo de gran satisfacción poner ambos documentos a disposición de los -nunca más que ahora- tenaces amigos de este este espacio compartido, que pugna por continuar ofreciéndoles lo mejor de mi trabajo a pesar de las dificultades. O precisamente gracias a ellas.

La cubierta y el sumario de Trabajo y Derecho número 66 pueden ser descargados desde el siguiente enlace:

TyD_66-2020_cubierta y sumario

La Opinión de Wilfredo Sanguineti titulada “¿La hora del teletrabajo?” puede ser descargada desde el siguiente enlace:

TyD_66-2020_OPINION-La hora del teletrabajo-WSANGUINETI

El documento de la consulta pública previa para la elaboración de un proyecto normativo que regule las condiciones de prestación del trabajo por cuenta ajena a distancia puede ser descargado desde el siguiente enlace:

Proyecto_07_20200606_consulta_publica_gabinete_empleo-TRABAJO A DISTANCIA

Diálogo con Alan Fairlie sobre la importancia de los derechos laborales para hacer frente a la crisis sanitaria

La crisis sanitaria que nos mantiene confinados en nuestros domicilios desde hace dos meses ha tenido, como una de sus más inesperadas consecuencias, la de habernos permitido recuperar, bien que por canales virtuales, muchas relaciones personales, de amistad y de colaboración, a las que el ajetreo de la vida diaria no nos permitía prestar la atención que se merecían.

Alan Fairlie, Profesor Principal del Departamento de Economía de la Pontificia Universidad Católica del Perú y Parlamentario Andino, es un muy querido amigo, con el que compartí cargo en la mesa directiva del Centro Federado de Estudios Generales Letras de esta Universidad nada menos que en el año 1979. Y con el cual he mantenido desde entonces una relación cordial, pero sin que hayamos podido encontrar hasta ahora un espacio para poner en común ideas y reflexionar sobre los temas que siempre nos han interesado.

La difícil situación que vivimos nos ha permitido, finalmente, hacerlo.

El resultado es este diálogo, que comparto con los amigos de este cuaderno de notas, en el que reflexionamos, a preguntas suyas, sobre los grandes interrogantes del momento, intentando complementar nuestras visiones desde la Economía y el Derecho sobre la situación actual y el futuro de las cadenas mundiales de suministro, la importancia de los derechos laborales para hacer frente a la crisis sanitaria y los desafíos que plantea la digitalización y el precipitado despliegue del teletrabajo al que nos hemos visto abocados por causa de la misma.

Humberto Villasmil reflexiona sobre “El COVID-19 y sus desafíos para el Derecho del Trabajo: una visión desde América Latina”

Es muy grato para mi compartir con los tenaces lectores de este cuaderno de notas la versión íntegra de la videoconferencia que, desde Santiago de Chile, impartió para nuestros alumnos del Máster en Derecho del Trabajo de la Universidad de Salamanca y un nutrido grupo de participantes virtuales, el profesor Humberto Villasmil Prieto el pasado 17 de abril sobre “El COVID-19 y sus desafíos para el Derecho del Trabajo: una visión desde América Latina”.

Dividida en tres partes, la videoconferencia comenzó haciendo un balance de la situación en la que la emergencia sanitaria encuentra al sistema normativo de la OIT, para adentrarse luego en el examen crítico de las líneas de tendencia más relevantes que se detectan en el Derecho del Trabajo de los países latinoamericanos en lo que al enfrentamiento de sus consecuencias sobre el empleo se refiere, para terminar destacando los retos de futuro que de dicho balance se desprenden para el Derecho del Trabajo en la región.

Por centrarnos en esto último, interesa destacar sobre todo el énfasis que puso nuestro ilustre expositor en poner de relieve cómo decisiones de gran importancia adoptadas casi de forma uniforme en los países latinoamericanos, como la adopción de medidas de protección del empleo y auxilio temporal a los trabajadores y de fomento del trabajo a distancia, se estaban viendo lastradas por la presencia de situaciones de exclusión, muchas veces injustificada, de la protección ofrecida por el ordenamiento laboral, como las relacionadas con la informalidad y las llamadas relaciones de trabajo encubiertas. Y cómo el hecho de no haber sabido -o querido- afrontar estos fenómenos está dificultando la eficacia de la respuesta a las profundas necesidades sociales generadas por la crisis.

Todo lo cual nos alerta, concluyó, sobre el muy destacado papel que tiene la protección laboral, que emana de la existencia reconocida de una relación de trabajo, para hacer frente a situaciones como las que vivimos, ofreciendo protección a todas las personas que lo necesitan. Y también, por supuesto, sobre la importancia tiene para el futuro del Derecho del Trabajo la recuperación de la preocupación por estas cuestiones.

Los invito, pues, a visionar tan interesante intervención, con la seguridad de que constituye un documento del mayor relieve para el necesario replanteamiento del enfoque que ha venido informando la construcción de nuestros ordenamientos laborales en la etapa precedente.

Acuerdo global para limitar los efectos del COVID-19 en las cadenas de producción del sector de la moda


Las medidas adoptadas por los gobiernos para hacer frente a la crisis sanitaria han determinado una parada en seco de las actividades de las cadenas mundiales de producción que alimentan la demanda de prendas de vestir a nivel global, de tremendas consecuencias para los trabajadores y las empresas contratistas situados en países de escasos ingresos y una limitada protección social que se integran en esas cadenas.

Frente a la brusca caída de la demanda, han sido varias las marcas que han optado por cancelar los pedidos realizados y dejar a su suerte las empresas que con ellos colaboraban y sus trabajadores, poniendo así en riesgo la propia viabilidad de su sistema de negocio, que no está en condiciones de subsistir sin ellos.

El día de hoy, sin embargo, Victor Garrido nos da cuenta de la suscripción de un acuerdo global entre la Organización Internacional de Empleadores (OIE), la Confederacion Sindical Internacional (CSI) e IndustriALL, al que se han adherido ya varias marcas mundiales (como Inditex, C&A, H&M, Adidas, Marks&Spencer, Primark, Bestseller, Tchibo y PVH, VF Corporation y Zalando), dirigido a construir un espacio para el desarrollo de medidas encaminadas a proteger los ingresos de los trabajadores del sector de la moda y apoyar a las empresas integradas en sus cadenas de producción, con el fin de que puedan sobrevivir durante la crisis del COVID-19.

Se trata solo de un acuerdo de base, que requiere de medidas de desarrollo, así como de la dotación de recursos suficientes, para cuya puesta en práctica se ha acordado constituir en dos semanas un grupo de trabajo internacional coordinado por la OIT en el que participarán, además de los firmantes, las marcas y fabricantes y los representantes de los trabajadores y empleadores implicados, así como de los gobiernos. Este comité tiene el encargo de desarrollar las actuaciones necesarias para la implementación de los objetivos del acuerdo, con especial atención a los países con sistemas sanitarios y de protección social más débiles.

La firma de este pacto puede constituir un primer paso hacia la construcción de una nueva relación entre las marcas mundiales del sector de la moda y las empresas y trabajadores que integran sus cadenas de producción, basada en la adopción de compromisos que garanticen su sostenibilidad desde el punto de vista social, superando la visión economicista, basada en la exigencia de productos cada vez más baratos bajo condiciones cada vez más exigentes, imperante hasta el momento. Una transformación que resulta esencial para la garantía del trabajo decente en dichas cadenas.

A continuación pongo a disposición de los amigos de este espacio compartido la nota de Víctor Garrido y el texto del Acuerdo COVID-19: ACCIÓN EN LA INDUSTRIA MUNDIAL DE LA CONFECCIÓN.

 

¿Es esto el teletrabajo del futuro? Notas para aprender de la experiencia y construir lo que vendrá

Una de las más relevantes novedades que nos ha venido impuesta por la crisis sanitaria que estamos padeciendo ha estado representada por la expansión sin precedentes del trabajo a distancia realizado desde el domicilio del trabajador. Y, dentro de este, del teletrabajo. Al extremo que se calcula que en la actualidad casi un tercio de trabajadores siguen realizando sus actividades a través de esta modalidad.

Esta era una posibilidad operativa al menos desde inicios del presente siglo, pero que no terminaba de despegar a pesar de su ventajas. Ahora, sin embargo, se ha impuesto atropelladamente debido a los imperativos de la lucha contra el COVID-19, que han conducido al legislador a imponerla para tratar de hacer compatible la continuación de las actividades laborales con el aislamiento social que parece ser la única forma de contener su avance.

El resultado ha sido una atropellada huida forzosa al trabajo a distancia y el teletrabajo desde el domicilio, que tiene poco de idílica, como muchos de los que la estamos viviendo sabemos.

En más casos de los deseables estamos “teletrabajando” desde un improvisado espacio de nuestros domicilios, con equipos de nuestra propiedad no adaptados al uso profesional que les estamos dando, muchas veces compartidos con los restantes integrantes de nuestras familias, asumiendo de nuestro peculio los gastos de conexión, sin un horario fijo y participando en una sucesión interminable de reuniones virtuales para las que no estábamos preparados, mientras nos abruma una lluvia de mensajes de correo electrónico y whatApps que no para hasta entrada la noche.

¿Es este el teletrabajo del futuro? Por supuesto que no.

Esto supone que, si queremos que el teletrabajo perdure después de la crisis sanitaria y sea verdaderamente útil para los trabajadores y las empresas, debemos aprender de esta experiencia y tratar de prevenir la perpetuación de las muchas situaciones disfuncionales que estamos experimentando.

Entre ellas, muy en particular:

1.  El teletrabajo impuesto, sin dotación de medios adecuados ni adaptación del lugar de trabajo y con asunción de sus costes por el trabajador.

2. La invasión del domicilio, la vida privada y familiar del trabajador y su intimidad y privacidad.

3. La colonización del entero tiempo del trabajador, con la consiguiente desaparición de las fronteras entre el trabajo y la vida personal, social y familiar de este.

4. El aislamiento absoluto y la falta de contacto personal del trabajador con la organización empresarial, los compañeros de trabajo, los clientes y las personas a las que atiende.

El propio legislador que se ha visto forzado por la situación a promover esta atolondrada experiencia -que acaba de ser prolongada hasta los tres meses siguientes a la finalización del estado de alarma- debería adoptar, pues, medidas dirigidas a prevenir que estas clase de situaciones se prolonguen más allá. Introduciendo para ello garantías y reconociendo un papel relevante en su adaptación a la situación y necesidades de cada sector de actividad, de cada empresa y de cada trabajador a la negociación colectiva.

De ello depende que el teletrabajo sea en el futuro una forma más ágil, flexible e incluso más limpia de trabajar. O todo lo contrario.

Me complace mucho compartir con los fieles amigos de este cuaderno de notas la videoconferencia que, por invitación de los colegas de la Universidad Sergio Arboleda de Colombia, pude impartir sobre este tema el pasado jueves 16 de abril, con mi gratitud a estos por su invitación.

Experiencias comparadas de afrontamiento de los efectos del COVID-19

El pasado martes 14 de abril tuve la ocasión de participar desde mi confinamiento salmantino en una actividad muy singular y de gran interés.  Se trató del Coloquio Internacional sobre “COVID-19 E O DIREITO DO TRABALHO. SISTEMAS JURIDICOS EM COMPARAÇAO”, organizado por los profesores Francesca Columbu y Túlio Oliveira Massoni.

En este coloquio pudimos compartir experiencias y valoraciones sobre el tema colegas de Italia, España, Portugal, Uruguay y Brasil. Una experiencia inédita hasta ahora que nos permitió apreciar lo mucho en común que tienen las respuestas adoptadas por nuestros respectivos ordenamientos para hacer frente a una situación respecto de la cual no existen experiencias ni recetas que nos puedan servir de guía. Y también, por supuesto, las diferencias que entre ellas existen y sus déficits.

Un intercambio muy enriquecedor del que es posible extraer grandes enseñanzas de cara a la mejora de los instrumentos que de forma apresurada han sido puestos en marcha en las últimas semanas. Y también, por supuesto, a lo que debe ser el Derecho del Trabajo de la post crisis sanitaria y la recuperación.

Es para mi, por todo ello, una gran satisfacción poder compartir con los esforzados amigos de esta bitácora el vídeo íntegro de la sesión, cuyas intervenciones siguen el orden en el que he enunciado antes los países. Por supuesto, con mi gratitud y felicitación a los organizadores por tan brillante iniciativa.

Coloquio sobre las medidas laborales de gestión de la crisis sanitaria ocasionada por el virus COVID-19

Es para mi una gran satisfacción poner a disposición de los siempre pacientes amigos de este espacio compartido la grabación la vídeo conferencia que, por invitación de los muy queridos colegas de la Asociación Uruguaya de Derecho del Trabajo, impartí el pasado miércoles 1 de abril sobre las medidas laborales adoptadas en España para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el virus COVID-19.

En España, como en muchos otros países, la gestión laboral de la crisis sanitaria está siendo marcada por la consideración del confinamiento social como principal herramienta para contener la propagación de la epidemia.

Esto determina  que las medidas adoptadas tengan todas carácter instrumental y estén dirigidas a hacer posible la materialización de esa medida con cada vez mayor intensidad, en medio de un contexto altamente cambiante y dentro del cual no es posible conocer los efectos sobre los niveles de contagio de las decisiones adoptadas sino hasta una o dos semanas después.

Con todo, las medidas puestas en marcha en España se distinguen por dos rasgos fundamentales: de un lado, la adaptación de instrumentos de gestión laboral ya existentes, con el fin de conseguir que el confinamiento ocasione un daño puramente temporal al empleo; y, del otro, tratar de contemplar la situación y las necesidades de las personas que trabajan.

El recurso al teletrabajo, la creación de supuestos específicos de adaptación de las obligaciones laborales a las necesidades familiares, el fomento de los expedientes de regulación temporal de empleo o la imposición de un inédito permiso retribuido recuperable, aún con todos los problemas que pueden plantear a la hora de su aplicación, expresan claramente esta preocupación, que distingue la forma de afrontar la crisis elegida ahora en España de la que se utilizó en crisis anteriores.

Por supuesto, nos encontramos delante de una situación por completo desconocida, para la cual no existen recetas, ni desde el Derecho del Trabajo, ni desde la economía, ni desde la política, que debe ser afrontada con audacia e imaginación, a la vez que con coraje.

Ahora que parece que la curva de contagios empieza a remitir, es de esperar que las medidas impulsadas, cuyo detalle presento de manera sistemática en la exposición que realicé para los colegas de la academia uruguaya, hayan servido para contener la sangría de puestos de trabajo que sin su aplicación se habría producido y contribuyan a que el retorno a la actividad productiva que empezará a tener lugar en las semanas próximas se produzca con el menor daño posible para nuestro tejido productivo.

Es pronto aún para saberlo, pero hago votos porque así sea.

¿Los convenios colectivos como instrumento al servicio de la competitividad empresarial? Notas sobre los efectos de una desafortunada política legislativa

En los últimos años la negociación colectiva ha ido asumiendo roles adicionales a su tradicional cometido equilibrador. Entre ellos una, sin duda valiosa, función adaptativa de las condiciones laborales a las necesidades de cada actividad, sector productivo o incluso empresa.

Esta no ha sido, sin embargo, una función asumida de forma necesariamente espontánea por la praxis negocial, sino que se ha visto incentivada por la puesta en marcha de expresas medidas legislativas, al menos desde 1994, dirigidas a “dejar espacios libres” para la actuación de los convenios colectivos, mediante el retroceso del papel regulador de la ley en muchas instituciones clave de nuestra disciplina.

Este es un camino que tiene ventajas, por supuesto. Pero supone igualmente riesgos importantes, sobre todo cuando esa apertura de espacios no viene acompañada de la previsión de límites y garantías claros. Entre estos riesgos, antes que nada, la posibilidad de que el desarme de la intervención legislativa pueda terminar por dar lugar a una pura y simple degradación, sin contrapartidas ni garantías, de los niveles de tutela. E incluso a una silenciosa mutación del papel de los convenios colectivos, que pueden terminar por convertirse principalmente en herramientas de ajuste de las condiciones laborales a las necesidades empresariales, cuando no de mera vehiculización del ejercicio unilateral por el empresario de potestades de gestión que le son reconocidas directamente por la ley.

¿En qué medida ha venido ocurriendo esto con la negociación colectiva española?

De ello da cuenta, en relación con la ordenación convencional de la distribución de la jornada de trabajo, materia que ha sido objeto no solo de un importante retroceso legislativo sino incluso de un abandono a la voluntad unilateral del empresario, un reciente estudio realizado a partir de una muestra representativa de convenios colectivos en el que he podido participar.

Este estudio ha sido realizado por un grupo de profesores de diversas universidades españolas en el marco de las actividades del Observatorio de la Negociación Colectiva patrocinado por la Confederación Sindical de Comisiones Obreras y acaba de aparecer publicado por la Editorial Francis Lefebvre en el libro titulado La regulación legal y convencional del tiempo de trabajo, junto con una serie de trabajos que se ocupan de las demás dimensiones de la regulación colectiva de tan importante condición laboral.

En el referido trabajo se podrá apreciar la presencia de una inquietante deriva de muchos convenios hacia un papel meramente facilitador de la flexibilidad horaria sin contrapartidas gestionada unilateralmente por el empleador. Aunque también la presencia de destacados ejemplos de convenios que tratan, en medio de un panorama legislativo adverso, de introducir dosis de equilibrio en el tratamiento de la materia, en defensa de los derechos de la persona del trabajador y un mayor equilibrio entre el trabajo y la vida privada y familiar.

Comparto con los amigos de esta bitácora la columna de Opinión que preparé para el número 62 de Trabajo y Derecho, correspondiente a este mes de febrero, presentando los resultados de este estudio. Sin perjuicio de aconsejar,  por supuesto, la lectura atenta del estudio original y los demás textos que lo acompañan.

La cubierta y el sumario del número 62 de Trabajo y Derecho pueden ser descargados desde este enlace:  

TyD_62-2020_Cubierta-sumario

La Opinión de Wilfredo Sanguineti titulada “El contradictorio papel de la negociación colectiva en la regulación del tiempo de trabajo” puede ser descargada desde el siguiente enlace:

TyD_62-2020_OPINION-NEGOCIACION COLECTIVA Y TIEMPO DE TRABAJO-WSANGUINETI

 

EL ESPÍRITU DEL CAMBIO …

“Llegamos aquí con ilusión y con el aliento de los débiles. Son ellos los que nos han dado las llaves de este edificio y a ellos nos debemos”. Pocas veces he podido oír unas palabras que me emocionen más y me llenen más claramente de esperanza. Más aún cuando vinieron seguidas del siguiente compromiso: “lamentablemente, en muchos casos el trabajo se ha convertido en un espacio de sufrimiento. Nuestro empeño es devolverle la ciudadanía a la gente que trabaja, alumbrar con luces largas los cuartos oscuros de nuestra Constitución. Los recovecos que hablan de estado social, de libertad sindical, de derecho al trabajo, de asociacionismo, de participación, de igualdad sustancial, de democracia en la empresa …”.

Las pronunció Joaquín Perez Rey, querido compañero y amigo y hoy flamante Secretario de Estado de Empleo y Economía Social en la intervención que siguió a su toma de posesión del cargo. En ellas se resume toda la fuerza e inspiración que alumbran al nuevo equipo de dirección del Ministerio de Trabajo y Economía Social, en el que acompañan a la Ministra Yolanda Díaz otros muy apreciados compañeros procedentes del mundo universitario, como María Amparo Ballester, Maravillas Espín o Ricardo Morón, y también su clara y firme voluntad de transformación, desde bases constitucionales, de nuestras relaciones laborales, que tanto la necesitan luego de tantos y tan duros años en los que esta preocupación estuvo ausente.

Más no se puede pedir.  Compromiso, voluntad e inspiración para poner en marcha un programa de reformas cuyos contenidos se irán construyendo paso a paso, a partir de las grandes líneas marcadas por el acuerdo para un gobierno de coalición suscrito por las fuerzas políticas que hoy conducen el país. Y en función de las posibilidades y los límites que a su acción vaya imponiendo la dinámica cotidiana de la acción política y la interrelación entre las fuerzas y los actores sociales a los que se deben.

Lo importante ahora es constatar, con satisfacción inmensa, que el espíritu del cambio se ha instalado en el Ministerio de Trabajo de la mano de un equipo que abordará con ilusión, conocimiento y coraje la puesta en marcha de las políticas que el reequilibrio democrático de nuestras relaciones laborales requieren.  Lo cual nos hace albergar esperanzas más que fundadas de que todo lo que se propongan, si posible, terminará por convertirse en realidad.

Por supuesto, hago votos, como tantos otros, por que así sea.

A continuación comparto con los amigos de este cuaderno de notas el texto de la intervención realizada el pasado 3 de febrero por Joaquín Perez Rey:

“Comienzo con el primero de los muchos agradecimientos en los que se resume esta breve intervención. Gracias a los funcionarios del ministerio por su acogida. Entre las virtudes de este equipo no está precisamente la de tomarse las cosas con parsimonia y tranquilidad. Y hemos encontrado lo que necesitábamos una plantilla espectacular, llena de conocimientos y, pese a las carencias, dispuesta a dar lo mejor de sí misma. Gente magnifica que nos ha sacado adelante el trabajo y que ha permitido que en unas semanas normas que serán decisivas para los trabajadores de este país, estén ya dispuestas y prontas.

Llegamos aquí con ilusión y con el aliento de los débiles. Son ellos los que nos han dado las llaves de este edificio y a ellos nos debemos. Los rostros de las que limpian hoteles, de las paradas, de los precarios, de los trabajadores y las trabajadoras que cada día crean la riqueza de la que este país se nutre.

Lamentablemente en muchos casos el trabajo se ha convertido en un espacio de sufrimiento. Nuestro empeño es devolverle la ciudadanía a la gente que trabaja, alumbrar con luces largas los cuartos oscuros de nuestra Constitución, la que justo ahora me he comprometido a cumplir. Los recovecos que hablan de estado social, de libertad sindical, de derecho al trabajo, de asociacionismo de participación, de igualdad sustancial, de democracia en la empresa…

Esos lugares que tanto esfuerzo les costó a los que nos antecedieron – como Julian Ariza, aquí presente o Suso Diaz, el padre de la ministra – y con los que nos une un sentimiento fraterno, un hilo que no se puede romper porque está construido con las hebras de la solidaridad. Una generación acostumbrada a la derrota de la que, sin embargo, lo hemos aprendido casi todo.

No surgimos de la nada, llevamos años trabajando con un equipo extraordinario y con la colaboración de muchos de los que hoy llenan este zaguán. Ahora los vamos a necesitar más que nunca. Y consuela tenerlos cerca. Porque enfrentar un reto de esta naturaleza requiere de toda nuestra inteligencia para, entre tantas otras cuestiones, poner freno a la precariedad, evitar el fraude en la norma laboral en forma de riders, falsas cooperativas o falsos autónomos, devolver el equilibrio a la negociación colectiva, introducir la democracia en las empresas, impulsar la economía social y los derechos de los autónomos…

Garantizar y promover en definitiva los derechos humanos laborales, haciendo propia la idea de trabajo decente e incorporando a nuestro ordenamiento las normas internacionales y europeas que aún nos restan. Trabajaremos codo con codo con la OIT porque estamos convencidos de que solo es posible mirar el trabajo con las lentes del internacionalismo.

Y haremos todo este esfuerzo, en el que nos vamos a dejar la piel, para desembocar en un nuevo Estatuto del Trabajo que responda a las necesidades de un mundo, el del trabajo, que ya no cabe en el texto que se ideó en 1980.

Pero no solo es importante el qué, para este Ministerio es igual de decisivo el cómo. Creo con humildad que hemos inaugurado en este brevísimo tiempo una nueva forma de hacer las cosas, en unas relaciones laborales presididas por el diálogo social y que tiene en este intercambio su protagonismo, confiando en el equilibrio que surge del encuentro entre el sindicalismo y la patronal que por cierto están representados en este acto por personas de la más alta competencia, muchas de las cuales nos acompañan y es un lujo y un placer trabajar cotidianamente con ellos y aprender conjuntamente de estas experiencias.

Nuestros propósitos son ambiciosos y su consecución es seguramente el mejor homenaje que le podemos brindar al Ministerio de Trabajo que este año cumple su centenario, algo que también queremos destacar, y queremos ponerlo en el centro de nuestro discurso porque ello supondrá que el trabajo, tantas veces olvidado y relegado, casi camuflado, vuelva también al centro del debate social y deje de ser tratado como una mera variable económica.

Me produce mucha alegría además saber que cuento con el apoyo de mi familia. Y aquí no me extiendo porque, como soy alguien muy propenso a caer rápidamente en lo sentimental, no merece la pena empezar con lágrimas un camino que emprendemos con alegría.

Termino. Para un profesor de universidad como lo soy yo no es fácil llevarle la contraria a ese intelectual espectacular que era Adorno. Cuenta una anécdota que reclamado por los estudiantes para que se sumará a sus protestas y las apoyara, el profesor se dirigió al micrófono ante la asamblea y tras un instante de duda pasó de largo, camino de nuevo hacia el Seminario de filosofía en donde tenía su despacho. Uno de sus alumnos resumió esta acción diciendo que en el umbral de la práctica el profesor volvió a refugiarse en la teoría.

Y yo he hecho lo contrario, aunque desde luego no puedo compararme con Adorno. Porque mi impulso era más poderoso, se llama Yolanda Díaz y que sea ministra de trabajo es para muchos la noticia más emocionante que la política nos ha deparado en décadas. Es un orgullo caminar a tu lado compañera, es un orgullo caminar al lado de un equipo fantástico, a los que me une un lazo de fraternidad que me enorgullece y me sostiene, queridas y queridos compañeros.”

La nueva edición del MÁSTER UNIVERSITARIO EN DERECHO DEL TRABAJO Y RELACIONES LABORALES de la Universidad de Salamanca

Una vez más es para mi una gran satisfacción presentar a los pertinaces amigos de este espacio compartido una nueva edición, la sexta ya, del Máster Universitario en Derecho del Trabajo y Relaciones Laborales de la Universidad de Salamanca. Una iniciativa, en su día pionera en la construcción de un espacio de formación especializada en nuestra disciplina adaptado a las necesidades de los laboralistas de ambas orillas del mar que nos une y hoy plenamente consolidada.

A continuación comparto un extracto de la carta de presentación del Máster, el enlace a su página web, el díptico de presentación y un cuestionario de preguntas frecuentes para los interesados.

En la actualidad el desarrollo de tareas y funciones jurídicas en el ámbito de las relaciones de trabajo y la protección social se presenta como un auténtico desafío para todos aquellos que pretenden aproximarse a ellas. El Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social constituye una disciplina jurídica autónoma, cuyos contenidos se encuentran sujetos a un proceso de constante cambio y revisión. Su correcto manejo requiere, por ello, de unos conocimientos profundos y especializados, así como del desarrollo de habilidades vinculadas no sólo con la aplicación de las normas vigentes, sino con su valoración y examen crítico a la luz de los permanentes cambios económicos y sociales.

Este Máster Universitario busca proporcionar a los graduados, tanto españoles como de otros países europeos y de América Latina, las competencias necesarias para hacer frente a los complejos requerimientos que el desarrollo de dichas tareas precisa dentro de la sociedad actual. Los perfiles profesionales a los que pueden ser aplicados los conocimientos adquiridos a través de este Máster son, en función de ello, amplios y variados. Entre ellos se cuenta, naturalmente, el desarrollo de actividades docentes e investigadoras de alto nivel en Universidades, tanto públicas como privadas. Pero también el asesoramiento y la defensa jurídica de empresas, trabajadores, organizaciones sindicales y empresariales, así como la gestión de asuntos laborales, la mediación e intervención en el mercado de trabajo y el desarrollo de políticas laborales y de protección social.

El próximo curso se ofrecen de 30 plazas, dirigidas principalmente a los alumnos que hayan cursado los Grados o Licenciaturas en Derecho o Relaciones Laborales y Recursos Humanos, así como a los titulados en los diferentes estudios del ámbito económico y empresarial (Ciencias Económicas, Administración y Dirección de Empresas, etc.).

El Máster consta de 60 créditos ECTS. Los estudiantes deberán cursar en el primer semestre cinco asignaturas obligatorias de 6 créditos ECTS cada una, y en el segundo semestre dos asignaturas obligatorias de 6 créditos ECTS cada una, dos asignaturas optativas de 3 créditos ECTS cada una (de las cuatro que se les ofrecerán), y realizar un Trabajo Fin de Máster de 12 créditos ECTS.

El plazo de preinscripción se encuentra abierto hasta el 30 de septiembre de 2020.

Para más información pueden consultarse la siguientes direcciones electrónicas:

https://www.usal.es/master-derecho-del-trabajo-y-relaciones-laborales

http://mastertrabajo.com/plazos-de-preinscripcion-admision-y-matricula

O escribir a:

mastertrabajo@usal.es

El cuestionario de preguntas frecuentes puede ser descargado desde el siguiente enlace:

Preguntas frecuentes sobre el proceso de preinscripción y matrícula

El folleto informativo del Máster puede ser descargado desde el siguiente enlace:

Folleto informativo – Máster en Derecho del Trabajo – 2019

“La construcción supranacional del Derecho del Trabajo” – nuevo monográfico de Trabajo y Derecho

Desde el lanzamiento en 2011 de los Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos de las Naciones Unidas vienen poniéndose en marcha una serie de iniciativas, tanto a nivel internacional como de diversos Estados, dirigidas a favorecer, en unos casos, y a exigir, en otros, a las empresas multinacionales la puesta en marcha de procesos de control de las condiciones con arreglo a las cuales se presta el trabajo en sus cadenas mundiales de producción.

El último número número monográfico de Trabajo y Derecho, titulado “La construcción supranacional del Derecho del Trabajo”, cuya coordinación corrió a mi cargo, busca dar cuenta de este proceso y de la manera cómo, a través de él, empieza a emerger una nueva manera de concebir la tutela de los derechos sociales en el espacio global, que coloca en el centro de su esfera de actuación a las propias multinacionales y el poder de estas sobre sus cadenas mundiales de producción, pero que trata a la vez dotar de consistencia a sus manifestaciones y convertir en exigible su ejercicio mediante su interacción con fórmulas de públicas de intervención y mecanismos de diálogo, participación y acuerdo con las instancias representativas de los trabajadores en ellos implicados.

El tiempo dirá si este novedoso modelo de regulación, caracterizado por la concurrencia de múltiples actores, ámbitos y fórmulas de regulación, cuya fuerza no radica en la capacidad reguladora de cada uno sino en el resultado que se consigue a través de la interacción y las sinergias de todos ellos, estará en condiciones de constituir una base sólida para la construcción de un Derecho Transnacional del Trabajo de base híbrida y regulación multinivel como el que parece empezar a insinuarse de la multiplicidad de intervenciones de cuyas características e interacciones dan cuenta detenida las contribuciones que aparecen en las páginas de este número, de cuya aparición es para mi una gran satisfacción poder dar noticia a los amigos de esta bitácora.

En él podrán encontrar aportaciones de varios de los más relevantes estudiosos del fenómeno, como los profesores Antonio Ojeda Avilés, Vania Brino y David Lantarón, de las Universidades de Sevilla, Venecia y Cantabria, que profundizan en el examen de una línea de reflexión que, como la mayoría sabrá, constituye una de mis principales preocupaciones en la última etapa y sobre la que pude ocuparme extensamente con ocasión del último congreso español de Derecho del Trabajo celebrado en Salamanca en mayo de este año.

Acompañan a esta entrada la cubierta y el sumario del número, la columna de Opinión que lo presenta, titulada “Los límites del poder privado de las empresas multinacionales”, de la que soy autor, y una reseña bibliográfica que presenta y comenta las principales aportaciones al conocimiento del trabajo en el seno de las cadenas mundiales de valor, de la que es autora la profesora María Katia García Landaburu.

La cubierta y el sumario del número monográfico 10 de Trabajo y Derecho pueden ser descargados desde el siguiente enlace:

Pdf TD monográfico número 10-cubierta-sumario

La Opinión de Wilfredo Sanguineti sobre “Los límites del poder privado de las empresas multinacionales” puede ser descargada desde el siguiente enlace:

Pdf TD monográfico número 10-Opinion WSANGUINETI

La reseña bibliográfica de María Katia García Landaburu sobre “Globalización, cadenas de valor y estándares laborales” puede ser descargada desde el siguiente enlace:

Pdf monográfico número 10-reseña bibliografica-MKGARCIA

 

Con ustedes … “La construcción del Derecho del Trabajo de las redes empresariales” (Ed. Comares, 2019)

No hay momento de mayor plenitud dentro del desarrollo de la labor investigadora que aquél en el que se pueden ver hechos realidad sus resultados. Más aún cuando tienen la forma de un libro.

De allí que me sienta especialmente feliz de compartir con los amigos de este cuaderno de notas la aparición del tercer libro de la saga sobre las redes empresariales, que emprendí inicialmente en solitario en 2016 con la publicación de “Redes empresariales y Derecho del Trabajo” y que adquiriría continuidad con la aparición en 2018, contando ya con la contribución de un importante grupo de colegas especialistas en el tema, de “Impacto laboral de las redes empresariales“.

A continuación podrán ver, a lado de la sinopsis de la obra y una referencia a los autores, un documento en el que aparecen también el sumario con los índices de los veintitrés estudios que lo componen y la presentación de la obra redactada por sus directores, quien escribe y Juan Bautista Vivero Serrano.

SINOPSIS

Los últimos años no solo están siendo testigos de la consolidación de la red empresarial como formula prioritaria de articulación de los procesos productivos, sino de la eclosión, en paralelo, una serie de respuestas jurídicas de distinto origen y naturaleza, todas dirigidas a afrontar los muy relevantes problemas que este fenómeno plantea desde el punto de vista laboral.

Concebida como un resultado ulterior de las labores del Proyecto de Investigación “Impacto laboral de las redes de empresas”, la presente obra se propone profundizar en el camino abierto por la publicación en 2018 por esta Editorial de la obra del mismo nombre, mediante la inclusión de veintitrés nuevos estudios que se adentran en el análisis de los contenidos más relevantes de esa llamativa respuesta jurídica plural frente al fenómeno de las redes empresariales, distinguiendo a tal fin seis áreas temáticas básicas: a) el tratamiento específico de determinadas fórmulas de cooperación; b) los problemas asociados a la personificación del empleador; c) la proyección de los derechos fundamentales de la persona; d) la afectación de la dinámica del contrato de trabajo; d) la protección de la salud en el trabajo; e) los derechos colectivos de libre sindicación y negociación colectiva; y f) la construcción de formulas dirigidas a proyectar la garantía de un núcleo básico de condiciones laborales en las redes globales de producción lideradas por empresas multinacionales.

El resultado es una aproximación integral a un fenómeno tan relevante como poco estudiado en su globalidad, que es expresión de la existencia de vías de construcción  de la disciplina jurídico-laboral que discurren por caminos distintos de los marcados por las sucesivas reformas de su régimen legal a las que hemos asistidode distinto origen y naturaleza, todas dirigidas a afrontar los muy relevantes problemas que este fenómeno plantea desde el punto de vista laboral.

SOBRE LOS AUTORES

Dirigida por Wilfredo Sanguineti Raymond, Catedrático de Derecho del Trabajo de la Universidad de Salamanca, y Juan Bautista Vivero Serrano, Profesor Titular de Derecho del Trabajo de la Universidad de Salamanca y Asesor del Defensor del Pueblo, la obra recoge trabajos de veintidós profesores procedentes de cinco universidades españolas (Salamanca, La Laguna, Valencia, Complutense de Madrid y Extremadura), siete europeas (Burdeos, Bolonia, Parma, del Sannio, del Molise, Luxemburgo y Leiria) y dos americanas (Universidad de la República del Uruguay y Católica del Perú), todos ellos profundos conocedores de la compleja problemática planteada por la emergencia de la red como forma de organización empresarial.

La obra se ve enriquecida con la contribución de dos de los protagonistas más destacados del proceso de construcción de instrumentos de garantía de los derechos laborales en el ámbito de las redes mundiales de producción de las empresas multinacionales (Isidor Boix y Víctor Garrido), así como por la publicación, como Anexo en formato CD, de diecinueve comunicaciones que recogen las propuestas de reflexión realizadas por investigadores de varios países europeos y americanos en el seminario que, con bajo el nombre de “El trabajo en las redes empresariales: experiencias de regulación y gestión”, tuvo lugar en Salamanca en noviembre de 2018.

Además de en librerías, la obra puede ser adquirida a través de la página web de la Editorial Comares:

https://www.comares.com/libro/la-construccion-del-derecho-del-trabajo-de-las-redes-empresariales_99890/

Así como en las principales plataformas de venta de libros por Internet

LA CUBIERTA, EL SUMARIO Y LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO “LA CONSTRUCCIÓN DEL DERECHO DEL TRABAJO DE LAS REDES EMPRESARIALES” PUEDEN SER DESCARGADOS DESDE EL SIGUIENTE ENLACE:

La construcción del DT de las redes empresariales – cubierta sumario y presentación

 

El nuevo Acuerdo Marco Global Inditex-IndustriALL

Son muchas las veces en las que me he referido en este cuaderno de notas al sistema de control sindical de las condiciones de trabajo que viene construyéndose en la cadena mundial suministro de Inditex gracias a la cada vez más intensa relación de colaboración entre esta empresa y la Federación de Industria de CC.OO. (antes Fiteqa).

Una relación de colaboración que se iniciaría hace casi dos décadas con varias actuaciones e iría avanzando paso a paso, bajo el impulso de lo problemas y las necesidades, hasta dar lugar al primer acuerdo marco internacional suscrito por una empresa del sector textil en el año 2007 y a su renovación en 2014, así como a acuerdos posteriores sobre temas específicos, que fueron completando sus contenidos y favoreciendo una más eficaz aplicación de sus fórmulas de control.

El pasado 13 de noviembre el proceso de construcción de ese sistema participado de control, que empieza a ser replicado por otras marcas internacionales del sector de la moda, dio un paso muy importante con la aprobación del nuevo texto del referido acuerdo marco, que recibe desde 2014 la calificación de global.

Digo aprobación  de un nuevo acuerdo y no renovación porque en el texto de 2019, además de recogerse mecanismos de garantía que con anterioridad se encontraban recogidos en otros documentos (como los derechos de información sobre la composición de la cadena de suministro y de acceso a los centros de trabajo de los proveedores y contratistas), se incluyen algunas novedades muy importantes (como la creación para su implementación de un Comité Sindical Global con representación de todas las regiones donde tiene situada su producción Inditex, junto a los sindicatos españoles, un Comité de Coordinación y un Coordinador del acuerdo).

No es preciso insistir mucho en la importancia de la firma de este nuevo acuerdo.  A la vista están los dos  millones y medio de trabajadores y las siete mil fábricas que trabajan para Inditex en todo el mundo. Y también la rica experiencia de participación sindical, desde los tiempos del trabajo de Isidor Boix, primer Coordinador del acuerdo y padre de esta iniciativa, continuado ahora por Víctor Garrido (quinto de izquierda a derecha en la foto). A los que quisiera, por cierto, felicitar de manera muy especial por este importante logro.

Gracias a la amabilidad del primero puedo compartir ahora con los amables seguidores de esta bitácora la primicia del texto del nuevo acuerdo.

El texto del Acuerdo Marco Global entre Inditex e IndustriALL suscrito el 13 de noviembre de 2019 puede ser descargado desde el siguiente enlace:

AMG-Inditex-2019