“La construcción supranacional del Derecho del Trabajo” – nuevo monográfico de Trabajo y Derecho

Desde el lanzamiento en 2011 de los Principios Rectores sobre las empresas y los derechos humanos de las Naciones Unidas vienen poniéndose en marcha una serie de iniciativas, tanto a nivel internacional como de diversos Estados, dirigidas a favorecer, en unos casos, y a exigir, en otros, a las empresas multinacionales la puesta en marcha de procesos de control de las condiciones con arreglo a las cuales se presta el trabajo en sus cadenas mundiales de producción.

El último número número monográfico de Trabajo y Derecho, titulado “La construcción supranacional del Derecho del Trabajo”, cuya coordinación corrió a mi cargo, busca dar cuenta de este proceso y de la manera cómo, a través de él, empieza a emerger una nueva manera de concebir la tutela de los derechos sociales en el espacio global, que coloca en el centro de su esfera de actuación a las propias multinacionales y el poder de estas sobre sus cadenas mundiales de producción, pero que trata a la vez dotar de consistencia a sus manifestaciones y convertir en exigible su ejercicio mediante su interacción con fórmulas de públicas de intervención y mecanismos de diálogo, participación y acuerdo con las instancias representativas de los trabajadores en ellos implicados.

El tiempo dirá si este novedoso modelo de regulación, caracterizado por la concurrencia de múltiples actores, ámbitos y fórmulas de regulación, cuya fuerza no radica en la capacidad reguladora de cada uno sino en el resultado que se consigue a través de la interacción y las sinergias de todos ellos, estará en condiciones de constituir una base sólida para la construcción de un Derecho Transnacional del Trabajo de base híbrida y regulación multinivel como el que parece empezar a insinuarse de la multiplicidad de intervenciones de cuyas características e interacciones dan cuenta detenida las contribuciones que aparecen en las páginas de este número, de cuya aparición es para mi una gran satisfacción poder dar noticia a los amigos de esta bitácora.

En él podrán encontrar aportaciones de varios de los más relevantes estudiosos del fenómeno, como los profesores Antonio Ojeda Avilés, Vania Brino y David Lantarón, de las Universidades de Sevilla, Venecia y Cantabria, que profundizan en el examen de una línea de reflexión que, como la mayoría sabrá, constituye una de mis principales preocupaciones en la última etapa y sobre la que pude ocuparme extensamente con ocasión del último congreso español de Derecho del Trabajo celebrado en Salamanca en mayo de este año.

Acompañan a esta entrada la cubierta y el sumario del número, la columna de Opinión que lo presenta, titulada “Los límites del poder privado de las empresas multinacionales”, de la que soy autor, y una reseña bibliográfica que presenta y comenta las principales aportaciones al conocimiento del trabajo en el seno de las cadenas mundiales de valor, de la que es autora la profesora María Katia García Landaburu.

La cubierta y el sumario del número monográfico 10 de Trabajo y Derecho pueden ser descargados desde el siguiente enlace:

Pdf TD monográfico número 10-cubierta-sumario

La Opinión de Wilfredo Sanguineti sobre “Los límites del poder privado de las empresas multinacionales” puede ser descargada desde el siguiente enlace:

Pdf TD monográfico número 10-Opinion WSANGUINETI

La reseña bibliográfica de María Katia García Landaburu sobre “Globalización, cadenas de valor y estándares laborales” puede ser descargada desde el siguiente enlace:

Pdf monográfico número 10-reseña bibliografica-MKGARCIA

 

La ley francesa sobre el deber de vigilancia de las casas matrices de las grandes empresas

Una revolución silenciosa se está produciendo en el ámbito de la construcción de los mecanismos de garantía de los derechos laborales a nivel internacional.

Esta revolución tiene dos características fundamentales: la utilización de las cadenas mundiales de producción de las empresas multinacionales como espacio de garantía de esos derechos y la puesta en marcha de instrumentos de garantía de muy diversa naturaleza, todos ellos dirigidos de forma coordinada a promover su eficacia dentro de las mismas.

De la simple e incondicionada puesta en marcha de medidas unilaterales por parte de dichas empresas, del tipo de los códigos de conducta para proveedores y contratistas, se está pasando progresivamente, así, a la puesta en marcha de una serie de iniciativas, varias de ellas de carácter público, que buscan encauzar el poder de esas empresas hacia políticas de respeto de un núcleo básico de derechos en sus redes mundiales de producción.

La expresión más acabada de esta tendencia, de la que tuve ocasión de hablar largamente en la ponencia general presentada ante el XXIX Congreso Anual de la Asociación Española de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social (ver la entrada del pasado 10 de mayo), está representada por la Ley Francesa sobre el deber de vigilancia de las sociedades matrices y empresas controladoras, que opta por primera vez por convertir en obligatoria la puesta en marcha, por parte de las grandes empresas con sede en su territorio, de políticas dirigidas a garantizar el respeto de los derechos humanos, entre ellos los de carácter laboral, la seguridad y la salud y el medio ambiente, al interior de sus cadenas de suministro, mediante la imposición de un deber de vigilancia a las casas matrices de aplicación extraterritorial.

Comparto con los siempre pacientes amigos de este espacio de reflexión el  texto de la Opinión que sobre esta ley ha aparecido recientemente en en número 55-56 de Trabajo y Derecho, correspondiente a los meses de julio y agosto de 2019, del que soy autor.

 La cubierta y el sumario de Trabajo y Derecho número 55-56 pueden ser descargados desde el siguiente enlace:

TRABAJO Y DERECHO 55-56 – Cubierta sumario

El texto de la Opinión de Wilfredo Sanguineti sobre la ley francesa reguladora del deber de vigilancia de las sociedades matrices y empresas controladoras puede ser descargado desde el siguiente enlace:

TRABAJO Y DERECHO  55-56 – Opinión – La Ley francesa deber de vigilancia – WSANGUNETI